A pasos del cementerio general y el cementerio católico, abierto todos los días del año excepto los 11 de septiembre se ubica "El Quita Penas".
Su nombre refleja exactamente el objetivo que cumple éste bar restaurante, que durante 80 años ha sido el refugio de quienes en el denominado patio de los callados, le han dado el último adios a sus seres queridos.

Tiene la infraestructura de una típica fuente de soda a la chilena, con un wurlitzer antiguo a un costado, que con su música de alguna manera intenta por lo menos crear un ambiente confortable para el visitante que acaba de perder a un ser amado.
Los "Terremotos" son la especialidad de la casa para beber, es un trago compuesto por coñac, granadina, pipeño, y helado de piña, la mezcla perfecta para pasar el rato y olvidar.

Este local días tras día está lleno de antiguos clientes, o mas bien viejos clientes, que han visto un sin fin de personas ahogando sus penas, y familias completas unidas recordando una vez mas, cada anécdota de quien nunca en vida volverán a ver.
Por su nombre se pensará que es una picá muy triste, un lugar sombrío, sin embargo, está muy distante a serlo, a pesar de lo que parece, no es sólo un lugar para pasar después del cementerio, si no, un lugar emblemático para compartir con los amigos y los seres queridos.
Su nombre refleja exactamente el objetivo que cumple éste bar restaurante, que durante 80 años ha sido el refugio de quienes en el denominado patio de los callados, le han dado el último adios a sus seres queridos.

Tiene la infraestructura de una típica fuente de soda a la chilena, con un wurlitzer antiguo a un costado, que con su música de alguna manera intenta por lo menos crear un ambiente confortable para el visitante que acaba de perder a un ser amado.
Los "Terremotos" son la especialidad de la casa para beber, es un trago compuesto por coñac, granadina, pipeño, y helado de piña, la mezcla perfecta para pasar el rato y olvidar.
Este local días tras día está lleno de antiguos clientes, o mas bien viejos clientes, que han visto un sin fin de personas ahogando sus penas, y familias completas unidas recordando una vez mas, cada anécdota de quien nunca en vida volverán a ver.
Por su nombre se pensará que es una picá muy triste, un lugar sombrío, sin embargo, está muy distante a serlo, a pesar de lo que parece, no es sólo un lugar para pasar después del cementerio, si no, un lugar emblemático para compartir con los amigos y los seres queridos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario