miércoles, 13 de junio de 2007

CEMENTERIO DE MASCOTAS

Mas de alguien recordará la película de los años 80 cementerio maldito, que originalmente se llama "pet sematary", cementerio de mascotas. A muchos les habrá parecido extraño, gracioso, y quien sabe que otras cosas, ver un cementerio, pero de mascotas.

Parecía ser algo muy distante a las necesidades de nuestra cultura un tanto conservadora, y tradicional. Al pasar los años nuestro país, y nuestra ciudad ha ido evolucionando a pasos agigantados, como diría alguien por ahí. La realidad es que actualmente nuestra capital cuenta con un cementerio de mascotas desde el año 2002, ubicado en en el kilómetro 56 de la panamericana norte.

Con éxito se inició éste negocio el que lleva 5 años, el cual cuenta con distintos servicios, tumbas individuales con ataúd, cremaciones y también ofrece la posibilidad de recoger el cadáver de la mascota a domicilio.

Enterrar a su mascota como cualquier otro cristiano hoy es una realidad, los dueños de las mascotas pueden ir a visitar la tumba de martes a domingo, adornarlas a su gusto, al igual que cualquier otro cementerio.


Divertido le podrá parece a muchos, un negocio inútil tal vez, sin embargo para otros una mascota es compañia, es cariño y un gran amigo que durante su corta vida se convierte en uno más de la familia, por lo tanto, lo menos que se merecen es un lugar digno para su descanso eterno, al igual que cada uno de los mortales para ello el cementerio de mascotas.

"EL QUITA PENAS" UNA PICÁ A PASOS DEL ÚLTIMO ADIOS


A pasos del cementerio general y el cementerio católico, abierto todos los días del año excepto los 11 de septiembre se ubica "El Quita Penas".

Su nombre refleja exactamente el objetivo que cumple éste bar restaurante, que durante 80 años ha sido el refugio de quienes en el denominado patio de los callados, le han dado el último adios a sus seres queridos.

Tiene la infraestructura de una típica fuente de soda a la chilena, con un wurlitzer antiguo a un costado, que con su música de alguna manera intenta por lo menos crear un ambiente confortable para el visitante que acaba de perder a un ser amado.


Los "Terremotos" son la especialidad de la casa para beber, es un trago compuesto por coñac, granadina, pipeño, y helado de piña, la mezcla perfecta para pasar el rato y olvidar.

Este local días tras día está lleno de antiguos clientes, o mas bien viejos clientes, que han visto un sin fin de personas ahogando sus penas, y familias completas unidas recordando una vez mas, cada anécdota de quien nunca en vida volverán a ver.

Por su nombre se pensará que es una picá muy triste, un lugar sombrío, sin embargo, está muy distante a serlo, a pesar de lo que parece, no es sólo un lugar para pasar después del cementerio, si no, un lugar emblemático para compartir con los amigos y los seres queridos.